A veces me da por preguntarme qué es ser adolescente.
Y bueno, también, si alguna vez lo he sido.
Supongo que tengo estas dudas porque nunca he formado parte de nada, digamos que siempre he estado en un eslabón de la sociedad al que nunca supe poner nombre.
Y es que somos clasistas, sin duda, nos gusta nombrar todo, están los frikis, los emo, los yonkis, los guays, los hipster, los guapos, los corrientes e incluso los feos.
Por si no te has dado cuenta en uno de esos grupos tal vez estés tú, y sino no te preocupes que estarás en alguno de los muchos que no he nombrado.
Yo, a pesar de haber dicho antes que no formaba parte de ninguno, cosa que explicaré más adelante, también tenía el mío y era el de los frikis.
Yo era o soy una adolescente friki, pero friki arraigada, de las que no hacía falta ni que se lo pintara en la frente porque se ve que los demás ya lo veían. Por ello, he sido friki de infancia a adolescencia.
Curioso que todo el mundo lo viera menos yo.
Siempre me he hecho las mismas preguntas, ¿friki, por qué? ¿porque no me gusta hacer las mismas cosas que los demás? ¿porque me divierto de otra forma?
Hace un par de semanas me crucé con unos relatos míos de tres años atrás en los que acusaba a la sociedad –como si yo no formase parte de ella– de imponernos a los adolescentes unas normas que si no cumples te excluyen para hacerte formar parte de un pequeño grupo que parece que existe para que los demás lo señalen y juzguen.
Así es como he crecido, sintiéndome expuesta.
Ahora me doy cuenta de que tal vez no era la clase de la que formaba parte lo que me limitaba, sino lo mala adolescente que he sido.
Hubo una época en la que las tardes consistían en comprar alcohol y ultimar en unas caladas compartidas algún cigarrillo. Ponerte guapa, salir de fiesta y al final de la noche, con suerte, haber hecho una muesca más en la lista de "tíos con los que te has besado". Y digo con suerte porque cuánto más te adentras en la adolescencia, más alcohol bebes y en consecuencia, menos te acuerdas.
Siempre he sentido que eso era ser adolescente, y que por lo tanto, yo que no me quitaba las sudaderas ni a gritos, que ya podía ser una fecha especial para ponerme una falda y ni se te ocurra acercarte con esa sombra de ojos porque aún no es Halloween, no era adolescente ni de coña.
Cuando en mi grupo de amigos se dejó el fútbol y empezaron a nacer parejas yo me dedicaba a celebrarlas sabiendo que allí era el último mono. Complejos de inferioridad, venid a mí. Cuando empezaron a beber y yo me dedicaba a mantener en equilibrio a los que peor iban tras la presión del "bebe, que no pasa nada, ¿por qué no? ¡es una tontería!" más me daba cuenta de que yo donde mejor y más a gusto estaba era entre libros, que yo de aquel mundo no quería saber nada. Hermetismo, ven a mí.
Ahora me doy cuenta de que no he vivido en una burbuja, he vivido en un búnker que yo misma creé, me he aislado totalmente de todo aquello que me hacía sentir diferente y no te haces una idea de las muchas cosas que aún no he vivido, pero tampoco te podrás hacer una idea de las que sí.
Y aunque me acerco a los dieciocho y esta manera de vivir me perjudique muchas veces, no me arrepiento. He hecho lo que me ha apetecido en cada momento, a pesar de sentirme fuera de la sociedad por no cumplir "sus normas".
Seguramente somos muchos los que hemos sido frikis, raros, infantiles, marginados... Pero ahora sí que puedo decir que he encontrado mi eslabón, lo que hemos sido es diferentes.

Me encanta. Hay muchas cosas en las que me siento identificada. Por cierto, gracias por seguirme
ResponderEliminar¡Gracias a ti por comentar!
EliminarMe alegro mucho de que te guste, de verdad, que te sientas identificada ya no tanto, pero también se agradece la comprensión.
Un abrazo :')
Los pelos de punta, de verdad. Gracias por compartir algo tan personal de una forma tan bonita. De verdad, increíble.
ResponderEliminarPor cierto, he escuchado tu vídeo y es precioso. ¡Me encantaría que subieras más!
Un besazo enorme, y otra vez, enhorabuena.
¿Gracias a mí? Para nada, gracias a ti por describir esto como lo has hecho, por sentirlo así y por habérmelo dicho, porque que como dices que algo tan personal pueda ser leído como algo bonito al final lo convierte en especial y eso ya no depende de mí.
EliminarSobre el vídeo... Jo, que muchísimas gracias también por eso porque nunca nadie me lo había comentado por aquí y afu, ojalá pudiera hacer más, tengo ganas, así que procuraré intentarlo.
Un beso y de verdad, muchas gracias por leerme, comentar y seguirme.